sábado, 17 de marzo de 2012

Nutrición:Alimentación y su Evolución


NUTRICIÓN                                        
  Alimentación y su evolución                                         
  Los alimentos y sus nutrientes.
La alimentación ha sido una  preocupación constante del hombre. El desarrollo de las civilizaciones ha estado siempre ligado a su forma de alimentarse.
Actualmente se habla de forma indiscriminada de alimentación, nutrición, dietética como sinónimos, cuando en realidad no lo son.
La obtención de alimentos es un proceso de supervivencia para asegurar el sustento.
El hombre tuvo que adaptarse al medio y luchar contra el, así fue que paso a recolectar frutos, cazar y mas tarde se convirtió en pastor y agricultor.
Los alimentos forman parte de nuestra vida, son parte del quehacer cotidiano.
Desde el clásico “¿qué tenemos para comer?” que preguntamos al llegar a casa, hasta el más traumático  “¿qué puedo cocinar hoy?”, que se repiten a diario las amas de casa, tratando de buscar algo innovador o que sea del agrado del resto de la familia.
 Los alimentos están en los diálogos, en los aromas, en los sabores del hogar, pero muchas veces no conocemos demasiado sobre sus características o sobre la forma en que se producen.
La alimentación es una necesidad básica del ser humano y como tal, uno de los derechos fundamentales al cual todos debemos tener acceso sin distinción alguna. Tener derecho a la alimentación significa tener acceso a los alimentos en cantidad suficiente y calidad adecuada, de manera de satisfacer las necesidades nutricionales para llevar una vida sana y activa.
La alimentación en la evolución del hombre
Tenemos la tendencia a pensar que nuestra alimentación ha permanecido estática a lo largo de la historia. Los hechos indican todo lo contrario.
El libro del antropólogo español Jl Arsuaga2 titulado Los aborígenes. La alimentación en la evolución humana.
La alimentación con base en frutas, verduras, raíces y semillas
En la historia del hombre, la dieta ha sido el factor evolutivo más fuerte. Su evolución se remonta a unos siete millones de años, lapso en el cual la alimentación experimentó varias transformaciones. En la vida arbórea, la base de alimentación fue de frutas. La transición a la vida en planicies, obligada por los cambios climáticos que redujeron la densidad de las selvas, obligó a los primeros homínidos a cubrir extensiones grandes de terreno mediante la locomoción bípeda. Su alimentación se hizo más diversa y además de frutas y otros vegetales, incluyó raíces y nueces. Los cambios de la dentición y de la mecánica de la masticación fueron adaptaciones ventajosas para esta etapa. A este proceso se agregaron estrategias culturales como la utilización de piedras para romper las nueces y para producir lascas con filo que les sirvieran para cortar alimentos.
La carroñería, la cacería y la antropofagia
La postura erecta facilitó la adaptación a la exposición a los rayos solares, lo que permitió a los homínidos cubrir mayores distancias en horas en que los predadores duermen. Así, nuestros antepasados descubrieron la carroñería y con ella, el acceso a las reservas de grasa y proteína contenidas en la médula de los huesos largos de animales muertos. El consumo de estos ingredientes de origen animal aumentó mediante la cacería, y a esta práctica se agregó la antropofagia. El consumo de fuentes más amplias de energía se tradujo en un mayor desarrollo del cerebro y en el acortamiento del tubo digestivo. Los antropólogos especulan que la aparición de estas prácticas  coincidió con la emergencia de conductas sociales, entre ellas, la cacería en grupo y la adopción de estrategias para evadir predadores. Ellas aumentaron considerablemente la eficiencia de obtención de alimentos de los homínidos.

La cacería como medio principal de obtención de  alimentos
La cooperación social y la adquisición progresiva de tecnología pertinente permitieron expandir la caza desde la captura de mamíferos pequeños – como hacen aún en la actualidad los chimpancés – hasta la de presas mayores, principalmente herbívoros ungulados como el caballo y la cebra, entre otros. La diseminación de estas actividades y la ampliación de los territorios cubiertos por los homínidos se fueron dando con los movimientos de las grandes manadas de animales. Cuando el hombre Cromañón y otros humanos aparecieron, la cacería de grandes animales aumentó gracias al desarrollo de nuevas técnicas y herramientas. Se generó un ambiente en el que la relación del hombre con respecto de la biomasa de la fauna disponible era muy favorable. Se estima que en estas épocas, la carne proveía cerca del 50% de la dieta.
La dieta paleolítica
Como resultado de la sobreexplotación de recursos, de cambios climáticos y del crecimiento de la población humana, el período inmediato anterior al advenimiento de la agricultura y de la crianza de animales se caracterizó por el desplazamiento de la cacería a favor de un patrón de actividades de subsistencia más diverso. Los fósiles de la época muestran cantidades crecientes de restos de peces, conchas y animales pequeños, así como de herramientas para procesar vegetales como las piedras de moler y los morteros. Este patrón de alimentación predominó de 10 mil a 20 mil años antes del desarrollo de la agricultura, y era muy parecido al de los cazadores-recolectores que persiste en la actualidad aunque en número cada vez más reducido. A este patrón dietario se le conoce como dieta paleolítica y es al que mejor responde la estructura genética que heredamos de nuestros antepasados. La dieta paleolítica fue reconstruida por Eaton y Konner 3 en una serie de artículos en los que analizan la diversidad y composición de las dietas de los últimos grupos de cazadores y recolectores nómadas supervivientes. La dieta paleolítica tenía un 37% de la energía derivada de proteínas, 41% de carbohidratos,
y 22% de grasas, pero importantemente tenía una relación de grasas poli insaturadas/saturadas favorable (1.4) y un contenido de colesterol muy bajo.
La emergencia de la agricultura y la ganadería
El advenimiento de la agricultura y de la ganadería modificó drásticamente el patrón paleolítico y tuvo como resultado una dependencia de cereales que aportaban aproximadamente el 90% de la dieta y muy pequeñas cantidades de proteína animal. Estos desarrollos modificaron drásticamente las relaciones del hombre con el ambiente. La mayor eficiencia de la producción de alimentos generó excedentes que dieron lugar a profundos cambios demográficos, a la emergencia de clases sociales, al desarrollo de burocracias y en última instancia, al desarrollo de la cultura y de tecnologías alimentarias y sociales. El desequilibrio de la dieta de las sociedades agrarias explica, en gran medida, la emergencia de patologías como la desnutrición energético-proteica, la disminución de la talla promedio de sus integrantes y en última instancia, la epidemia de enfermedades crónicas que enfrentamos en la actualidad.
La revolución industrial y la discordancia evolutiva de la dieta
El último cambio de la dieta humana es más reciente y es resultado de la revolución industrial. En esta etapa la agricultura intensiva y la tecnología han hecho disponibles alimentos que no estuvieron presentes durante los grandes tramos de la evolución de los homínidos, v.gr. azúcares refinados y aceites vegetales. Simopoulos 4 describe estos cambios de la siguiente manera:

1. Hubo un aumento de la ingestión de energía y disminución del gasto energético.
2. Hubo asimismo un aumento del consumo de grasas saturadas, ácidos grasos omega-6 y ácidos grasos trans, y una disminución en la ingestión de ácidos grasos omega-3.
3. Hubo una disminución del consumo de fibra y carbohidratos complejos.
En sus palabras, la discrepancia entre el ambiente evolutivo de la era paleolítica con el actual es la siguiente: “En términos de genética, los humanos actuales vivimos en un ambiente nutricional que difiere de aquél para el que nuestra constitución genética fue seleccionada”. Se trata de un lapso breve –~10 mil años – en el que las presiones selectivas no han actuado suficientemente como para producir nuevos cambios adaptativos. A la contradicción entre la dieta moderna y la estructura genética que resultó de la adaptación a la dieta paleolítica, se le conoce como la discordancia evolutiva de la dieta.
Consecuencia
La epidemia actual de enfermedades crónicas como la obesidad y sus co morbilidades diabetes, hipertensión arterial, dislipidemias, entre otras – es en gran medida consecuencia de la discordancia evolutiva. La estructura genética del hombre parece tener una prioridad en que su estructura metabólica defiende sus reservas de energía, en un patrón de vida caracterizado por una actividad física muy intensa. Esta prioridad fue crucial en tiempos de escasez de alimentos, pero no en la época actual. En las últimas décadas, la amplia disponibilidad de fuentes baratas de energía y el sedentarismo propio de las sociedades urbanas, han puesto de manifiesto esta susceptibilidad a la obesidad en una mayoría de la población a nivel mundial. En vista de que la modificación genética parece fuera de alcance, la alternativa de modificar el panorama epidemiológico actual será regresar, en cierto modo al estilo de vida paleolítico, es decir, retomar el consumo amplio de frutas y verdura, disminuir drásticamente el de grasas, y dedicar tiempo a actividades físicas que impliquen un gasto efectivo de energía.

Concepto de alimento:
Son sustancias naturales o transformadas que contienen compuestos químicos llamados nutrientes además de uno o más elementos propios de cada uno que les dan características propias.
Los seres humanos los ingieren para saciar el hambre o por otros motivos.
Pueden ser de origen animal ó vegetal, líquidos ó sólidos. El agua y la sal pueden considerarse de origen mineral.
Al ser ingeridos los alimentos progresan en el tubo digestivo donde mediante el proceso físico-químico de la digestión los nutrientes van a estar disponibles para ser absorbidos.
La alimentación consiste en obtener del entorno una serie de productos, naturales o transformados que conocemos con el nombre de alimentos.es un proceso de selección, de acuerdo a la disponibilidad, aprendizaje de cada individuo, influenciado por factores socioeconómicos, psicológicos  y geográficos, siendo un proceso voluntario.
RBN: Alimento. Es toda sustancia que se ingiere en estado natural,  semielaborada o elaborada y se destina al consumo humano, incluidas las bebidas y cualquier otra sustancia que se utilice en su elaboración, preparación o tratamiento, pero no incluye los cosméticos, el tabaco, ni las sustancias que se utilizan únicamente como medicamento
Concepto de Nutriente:
Aquellos compuestos orgánicos o inorgánicos presentes en los alimentos los cuales pueden ser utilizados por el cuerpo para una variedad de procesos vitales (suplir energía, formar células o regular las funciones del organismo).
RBN: Es todo componente normal de los alimentos utilizable por el consumidor para ayudar en sus necesidades vitales y que pertenece a alguno de los siguientes grupos: proteínas, glúcidos, lípidos, vitaminas, minerales y agua. Por extensión se incluye la fibra alimentaria.

Concepto de Nutrición
Comienza a través de la ingesta de alimentos y es el conjunto de los procesos mediante el cual los seres vivos y en este caso el hombre utiliza, transforma e incorpora en sus estructuras sustancias con el objetivo de obtener energía, construir ,repara las estructuras orgánicas y regular los procesos metabólicos.
En otras palabras, es el mecanismo por el cual el organismo incorpora los elementos necesarios para su óptimo funcionamiento:   -Crecimiento -Desarrollo -Mantenimiento
-Reparación de tejidos
Este mecanismo parte de la ingestión de los diferentes NUTRIENTES a través de la ALIMENTACIÓN   .El proceso nutritivo es involuntario y depende de la acertada elección de alimentos.
Los nutrientes,  son sustancias presentes en los alimentos,  cumplen diferentes funciones que son esenciales para la vida.
Ellos son: agua, proteínas, grasas, hidratos de carbono fibra dietética, vitaminas y minerales.

Agua
El agua es imprescindible para la vida y es la primera necesidad que el ser humano debe cubrir. La cantidad de agua total del organismo de un adulto es aproximadamente el 70% de su peso. En el organismo humano, el agua está distribuida en tres compartimentos:
• El intracelular o sea el agua que está dentro de las células, que representa el
80 % del agua total.
• El extracelular que comprende el agua que está entre las células, en losintersticios, entre los órganos etc., que representa el 15% del agua total
• El intravascular, es el agua de circulación que forma parte de la sangre y la linfa  que representa el 5% del agua corporal total.

Funciones en el organismo
• Es el principal solvente de las sustancias que componen el organismo humano.
• Circulando por los vasos sanguíneos y linfáticos y difundiéndose a través de las membranas celulares, conduce a cada una de las células del organismo los demás nutrientes y lleva al exterior las sustancias que deben eliminarse.
• Da forma y volumen a los tejidos blandos del organismo.
• Contribuye a la regulación de la temperatura corporal, ya que su evaporación a nivel de pulmones y piel produce pérdida de calor.

Fuentes
El agua puede ingerirse como tal o formando parte de los alimentos. Es raro que un alimento contenga menos del 70% de su peso en agua. Son especialmente ricas enagua las frutas y verduras, cuyo contenido acuoso puede llegar hasta el 95% de su peso.


Energía y macro nutrientes
Energía
Luego del agua, la energía es la segunda necesidad nutricional que debe satisfacerse. Si una dieta es insuficiente en energía, también lo será en la mayoría de los otros nutrientes.
La energía derivada de los macro nutrientes de los alimentos (glúcidos, lípidos y proteínas fundamentalmente) es utilizada por el organismo humano para realizar todas sus funciones incluidas la síntesis de tejidos y diversas sustancias, la actividad de células y órganos, los movimientos y los procesos metabólicos. Además los niños y mujeres embarazadas transforman en tejidos de crecimiento una parte de la energía ingerida.
Cierta cantidad de energía se almacena como reserva para usar cuando las demandas de gasto energético exceden la cantidad de energía ingerida. Esta reserva se almacena como grasa corporal y su cantidad total se debe mantener dentro de límites acordes con una composición corporal normal.
Los principales factores que determinan el gasto energético total son la tasa de metabolismo basal (TMB) y la actividad física. La TMB representa la energía indispensable para mantener las funciones vitales de una persona en reposo absoluto, tales como respiración, movimientos cardíacos y otros procesos fisiológicos y metabólicos esenciales para la vida. La TMB es relativamente constante en individuos sanos de la misma edad, sexo, peso y composición corporal, En contraste el gasto de energía por actividad física es muy variable, dependiendo de la ocupación de las personas, sus actividades de recreación, el ambiente en que viven y las costumbres y demandas de su sociedad.

Fuentes alimentarias
La fuente más concentrada de energía son las grasas, que aportan 9 kcal por gramo, mientras que los carbohidratos y las proteínas aportan 4 kcal por gramo y el alcohol 7 kcal por gramo.
En cuanto al alcohol como fuente de energía, se debe destacar que las bebidas alcohólicas no son alimentos y que su uso excesivo o frecuente tiene consecuencias nocivas para la salud.
El alcohol es una droga que produce adicción. El consumo de alcohol contribuye a la cantidad total de energía ingerida, en forma de “calorías vacías”.
El término “calorías vacías” se usa para destacar que el uso de azúcares y alcohol aporta energía, pero no contribuye con otros nutrientes a la dieta.

Proteínas
Las proteínas se forman por la unión de aminoácidos, algunos de ellos, llamados esenciales (fenilalanina, histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, treonina, triptofano
y valina) deben ser ingeridos como tales en la dieta, porque el organismo humano no puede sintetizarlos. Otros, los aminoácidos no esenciales, que también están en los alimentos, pueden además ser sintetizados por el organismo a partir de compuestos nitrogenados de la dieta o los tejidos y de precursores hidrocarbonados.
 La calidad nutricional de las proteínas depende de su composición en aminoácidos  esenciales, su digestibilidad y el contenido total o concentración de la proteína en el alimento.

Fuentes alimentarias
Los alimentos de origen animal (carnes de todo tipo y derivados, huevos, leche y derivados) son las mejores fuentes de proteínas, por su elevada concentración y su alta digestibilidad en el alimento y su contenido adecuado de aminoácidos esenciales.
Las principales fuentes vegetales de proteínas son las leguminosas (soya, porotos, garbanzos, lentejas etc.) y los cereales (trigo, maíz, arroz, avena etc.). El arroz es el cereal con proteína de mejor calidad, seguido del maíz, el sorgo y el trigo. Todas estas proteínas tienen cantidades menores de las deseables de diferentes aminoácidos esenciales.
La combinación de fuentes alimentarias de proteínas o el agregado de proteínas o aminoácidos esenciales específicos puede aumentar la calidad proteica de la dieta al mejorar su composición y patrón de aminoácidos esenciales o su concentración de proteínas. Por ejemplo el agregado de pequeñas cantidades de carne a los fideos o al arroz (ensopados, guisos) o la mezcla de cereales y leguminosas (arroz con porotos en proporción 3/1 cereal/leguminosa) o la mezcla de cereales con leche (arroz con leche) hace que la proteína resultante de esta mezcla sea de muy buena calidad biológica.

Funciones de las proteínas
Las proteínas de los alimentos son indispensables para la vida y la salud. Sirven como fuente de los aminoácidos y nitrógeno necesarios para la síntesis de compuestos tales como proteínas corporales, péptidos, ácidos nucleicos, y creatina. Algunas proteínas y péptidos tienen funciones específicas importantes como enzimas, hormonas y proteínas transportadoras de diversas sustancias. Las proteínas también proveen energía para el organismo. Cuando la dieta no contiene cantidades adecuadas de energía, hay mayor oxidación tisular de proteínas y aminoácidos para generar energía, reduciéndose la síntesis proteica.

Carbohidratos
Son sustancias, en su mayoría de origen vegetal, constituidas por carbono, hidrógeno
y oxígeno. Estos dos últimos componentes se encuentran en proporciones tales como para formar agua (dos átomos de hidrógeno por cada átomo de oxígeno) de allí su nombre de hidratos de carbono. También se les denomina glúcidos.
No existe un requerimiento de carbohidratos, ya que la mayoría de los aminoácidos, el glicerol de las grasas y algunos ácidos orgánicos se pueden transformar en glucosa.
Sin embargo, cuando la dieta no contiene carbohidratos, hay un incremento de la lipólisis
y oxidación de ácidos grasos, que produce acumulación de cuerpos cetónicos en el organismo y aumenta la degradación de proteínas tisulares y alimentarias. Estos efectos indeseables de las dietas libres de hidratos de carbono o del ayuno, se pueden contrarrestar con la ingestión de 50 a 100 g diarios de glúcidos.
Se recomienda que los hidratos de carbono aporten entre el 60 y 70 % de la energía total diaria de cada persona, principalmente los hidratos de carbono complejos (almidón).

Fuentes alimentarias
Se encuentran en los alimentos vegetales principalmente como almidones y dextrinas, también llamados carbohidratos complejos digeribles. En segundo término están como mono y disacáridos o hidratos de carbono rápidamente metabolizables, siendo los más comunes la sacarosa o azúcar común, la lactosa o azúcar de la leche y los monosacáridos glucosa y fructosa, en las frutas y miel. Una forma especial de hidratos de carbono son los polisacáridos complejos, generalmente no digeribles, que forman parte de la fibra dietética.

Funciones de los glúcidos
Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía para el organismo humano. Cada gramo de glúcido al oxidarse en el organismo proporciona 4 Kcal. El organismo humano está preparado para usar la glucosa como fuente de energía habitual, aunque también puede obtenerla de proteínas y grasas. La eficiencia metabólica de estos procesos es menor y antieconómica porque el costo de proteínas y grasas es mayor.
Algunos glúcidos como la sacarosa o azúcar común y la fructosa tienen poder edulcorante que resulta de su sabor dulce por lo que, con estos fines, son agregados a las preparaciones alimentarias. Esta propiedad aumenta la palatabilidad y también constituye una forma de aumentar el contenido de energía de las mismas.


Lípidos
Los lípidos o grasas de importancia en los alimentos son los triglicéridos, los ácidos grasos y el colesterol.
Los triglicéridos están formados por la unión de tres ácidos grasos con una molécula de glicerol. Los ácidos grasos se clasifican en: ácidos grasos de cadena corta (menos de 6 carbonos), media (6 a 10 carbonos) y larga (12 o más carbonos).
 Estos tres tipos de ácidos grasos se absorben de diferentes maneras en el intestino humano. Los ácidos grasos de cadena larga se clasifican como ácidos grasos saturados (sin enlaces dobles en su molécula), monoinsaturados (con un enlace doble) y poliinsaturados (con dos o mas dobles enlaces). Estos tipos de ácidos grasos tienen efectos distintos en relación con la salud. Los ácidos grasos poliinsaturados se subdividen en n-3 y n-6, dependiendo de si tienen el primer enlace doble en el tercer o sexto carbono a partir del carbono final.
Casi todos los ácidos grasos pueden ser sintetizados en el organismo humano con excepción del ácido linoleico (n-6), el alfa-linolénico (n-3) y el araquidónico (n-6), que deben ser aportados por la dieta y constituyen los ácidos grasos esenciales.

Existe otro grupo de ácidos grasos, los ácidos grasos trans, que se originan  durante la hidroxilación parcial de los ácidos grasos poliinsaturados de los aceites (proceso de elaboración de las margarinas y mantecas vegetales), cuyas acciones en el organismo son similares a los ácidos grasos saturados.

El colesterol es una sustancia esencial para la vida, que es sintetizada en el organismo, pero también obtenida a partir de los alimentos de origen animal.
Las grasas deben aportar, entre el 20 y 25% de las calorías totales de la dieta a partir de los 5 años de vida, sin sobrepasar el 30 %. También se recomienda que los ácidos grasos saturados no sobrepasen el 10 % de la energía total de la dieta y los ácidos grasos poliinsaturados aporten entre el 7 – 10 % de las calorías totales.
Para satisfacer las necesidades de ácidos grasos esenciales se recomienda que los mismos aporten un 3% de la energía total a partir del año de vida. En los lactantes se recomienda una ingestión entre 3 y 5% de la energía total.
Con relación al colesterol, no es necesario que la dieta lo aporte, ya que el organismo lo sintetiza. Pero dada su relación con la concentración de colesterol en la sangre, se recomienda limitar su ingestión en los adultos y niños mayores de 2 años a un máximo de 300 mg diarios.

Funciones en el organismo
Los triglicéridos son el principal componente lipídico de los alimentos y la fuente más concentrada de energía (9 kcal/g). Cuando se ingiere más energía de la que se gasta, el exceso se almacena como triglicéridos en el tejido adiposo, que constituye la principal reserva de energía del cuerpo. Además dan una textura más suave a los alimentos y aumentan su palatabilidad al absorber y retener los sabores. Por otra parte, cuando las grasas de los alimentos son digeridas, emulsionadas y absorbidas en el intestino humano, facilitan la absorción intestinalde las vitaminas liposolubles (A, D, E y K).
Los ácidos grasos esenciales son precursores de sustancias que tienen funciones reguladoras en el organismo, como las prostaglandinas, tromboxanos y leucotrienos.
El colesterol es precursor de las hormonas esteroideas producidas por la glándula suprarrenal, de las hormonas sexuales y de la bilis producida por el hígado.
Los problemas de salud relacionados con los lípidos de la dieta están asociados principalmente con excesos de ingestión. A medida que aumenta el contenido de grasa en la dieta de una población, también aumenta la proporción de personas con obesidad
y sus complicaciones, tales como diabetes e hipertensión y la mortalidad por enfermedades cardiovasculares.

La ingestión elevada de ácidos grasos saturados (con excepción del ácido esteárico, que no tiene estas acciones) aumenta la concentración de colesterol y las lipoproteínas de baja densidad en la sangre, lo que está asociado con mayor riego de arteriosclerosis y enfermedades cardiovasculares. La ingestión de colesterol dietético también aumenta el colesterol sanguíneo, pero su efecto es menor que el producido por el aumento de los ácidos grasos saturados en la dieta. También existe asociación epidemiológica entre la alta ingestión de ácidos grasos saturados y la incidencia de cáncer de mama, colon y próstata.
La ingestión elevada de ácidos grasos trans tiene el mismo efecto
hipercolesterolemiante que los ácidos grasos saturados, a lo que se suma un efecto inhibidor sobre las lipoproteínas de alta densidad (HDL).
Los ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) no tienen efectos sobre el metabolismo de los lípidos, por lo que su aporte debe completar el resto del porcentaje de calorías correspondiente a las grasas (9 a 12%).
Un exceso de ácidos grasos poliinsaturados en la dieta puede aumentar los requerimientos de vitamina E. Por otra parte la deficiencia de ácidos grasos esenciales  produce descamación de la piel, pérdida de pelo y cicatrización anormal de las heridas y posiblemente interfiera con las funciones de las plaquetas y la retina.
La ausencia o marcada reducción de grasas en la dieta reduce la densidad energética de las misma, lo cual puede llevar a una deficiencia de energía en niños pequeños y ancianos. Además puede hacer menos eficiente la absorción de compuestos liposolubles como las vitaminas A, D, E y K.

Se denomina “grasas visibles” a aquellas que se agregan a los alimentos o que se ingieren como tales. Estas incluyen los aceites, grasas de cerdo, vacuno etc, manteca, margarina, mayonesa. Las grasas “no visibles” son aquellas que forman parte de la composición de los alimentos.
El tocino, jamones, embutidos, varios cortes de carne de vaca, cordero, cerdo, carne de pato, crema y quesos no descremados tienen altos contenidos de grasa “no visible” (25-65%). Estos tipos de grasa tienen un alto contenido de ácidos grasos saturados (alrededor del 45%). Los pescados, en general, tienen menor contenido de grasa y en ella predominan los ácidos mono y poliinsaturados, particularmente de la serie n-3.
Los vegetales con mayor contenido en grasa no visible son las nueces, semillas oleaginosas, coco, palta y harina de soya. Casi todos los aceites vegetales, con excepción del aceite de coco y el de palma, contienen más de un 40% de ácidos poliinsaturados. El acido oleico (monoinsaturado) se encuentra en cantidades abundantes en los aceites de oliva, almendra y maní, la palta y las nueces.
El colesterol se encuentra únicamente en alimentos de origen animal siendo sus principales fuentes los sesos, vísceras, mariscos, yema de huevo, embutidos, manteca, grasas animales, y quesos crema.

Fibra dietética
La fibra dietética comprende un conjunto de sustancias tales como lignina, polisacáridos solubles o insolubles y otros compuestos orgánicos que no son hidrolizados por las enzimas del tracto digestivo de los humanos. Está formada principalmente por carbohidratos complejos no digeribles como la celulosa, hemicelulosas y pectinas de las células vegetales, diversas gomas, mucílagos y polisacáridos de algas y lignina (que no es un carbohidrato). Algunos complejos proteínicos, lipídicos, pentosas, ácidos orgánicos (como cítrico y málico) y varios polioles (como sorbitol y xilitol) también forman parte  de la fibra dietética.
Los microorganismos intestinales pueden fermentar algunos componentes de la fibra dietética, dando origen a ácidos grasos de cadena corta que son absorbidos y utilizados por el organismo humano como fuente de energía, pero no se ha cuantificado su importancia en términos metabólicos.
No existe requerimiento de fibra alimentaria para ningún grupo de edad. Sin embargo, basados en la evidencia epidemiológica de los beneficios que ella aporta, se recomienda que la dieta para la familia debe aportar entre 8 y 10 g de fibra dietética por 1000 Kcal.

Fuentes alimentarias
Las hortalizas, tubérculos y frutas, proveen entre 2 y 5 g de fibra por 100 g de peso húmedo. Los cereales integrales y las leguminosas tienen un contenido mayor de fibra.

Funciones de la fibra dietética
La fibra dietética aumenta el poder de saciedad, disminuye la densidad energética y palatabilidad de los alimentos. La fermentación de algunos tipos de fibra, libera ácidos grasos de cadena corta que son absorbidos determinando una mayor sensación de saciedad.
Produce retardo en el vaciamiento gástrico y por consiguiente disminuye la glicemia e hiperinsulinemia postprandial.
Las fibras dietéticas son higroscópicas, por lo que suavizan el bolo fecal, aumentan su volumen y facilitan su tránsito por el intestino y la defecación. Esto reduce o evita el estreñimiento en niños y adultos. En los adultos también reducen el riesgo de diverticulosis del colon.
Hay una asociación epidemiológica entre la ingestión de dietas ricas en fibra y una menor incidencia de cáncer de intestino grueso. Esto puede ser porque la fibra liga algunas sustancias cancerígenas y porque al aumentar la velocidad del tránsito intestinal, reducen la posibilidad de una interacción de los cancerígenos con la mucosa intestinal.
Esa capacidad de ligar ciertas moléculas y no permitir su absorción intestinal hace que también, ciertos tipos de fibra, contribuyan a reducir el riesgo de hipercolesterolemia.
Es posible que algunos efectos beneficiosos para la salud atribuidos a la fibra dietética no se deban exclusivamente ni parcialmente a la fibra en si, sino a otros componentes y fitoquímicos de los alimentos que son ricos en fibra. Por ello se debe recomendar el consumo de frutas, verduras, leguminosas y cereales integrales, que  además de contener fibra aportan otros nutrientes y sustancias beneficiosas, en vez de agregar concentrados de fibra a la dieta.
Hay que destacar que la fibra dietética por su capacidad de ligar ciertas moléculas puede interferir en la absorción de diversos minerales, lo que puede originar deficiencia de los mismos, especialmente cuando la dieta contiene cantidades marginales de hierro, zinc y otros oligoelementos.

Micronutrientes El grupo de micronutrientes comprende las vitaminas y los minerales.
Vitaminas
Las vitaminas son compuestos orgánicos presentes en los alimentos, necesarias en cantidades muy pequeñas para nuestro organismo, para su metabolismo normal, el crecimiento adecuado y la salud en general. Son nutrientes esenciales que deben ser aportados por la dieta, ya que, en general el organismo humano no puede sintetizarlas.
Las vitaminas hidrosolubles son las vitaminas del complejo B y la vitamina C.
Las vitaminas liposolubles son la A, D, E y K. Estas vitaminas se encuentran principalmente en la grasa de los alimentos de origen animal (A y D) o en los aceites y fracciones lipídicas de vegetales (E y K).

Minerales
El término minerales, agrupa una serie de nutrientes de naturaleza inorgánica.
Estas sustancias representan en su totalidad el 5% del peso corporal del adulto. En este  grupo hay dos categorías de sustancias: los macro minerales, que se necesitan a niveles de 100 mg o más diariamente y sus concentraciones en los tejidos corporales son mayores y los micro elementos u oligoelementos, cuya necesidades diarias son menores, generalmente unos pocos mg o μg , encontrándose en los tejidos corporales en concentraciones del orden de los microgramos.

Los macro elementos son: calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio y cloro.
Los micro elementos son: hierro, cobre, zinc, yodo, flúor, manganeso, molibdeno, selenio y cromo. Todos ellos pueden resultar tóxicos si se ingieren en cantidades muy superiores a las recomendadas.

Clasificación: Grupos de alimentos
Los grupos de alimentos se definieron teniendo en cuenta el diagnóstico de la situación alimentaria y nutricional de la población uruguaya y los nutrientes identificados como críticos de acuerdo con los problemas detectados. Se establecieron seis grupos de alimentos que son los que se detallan a continuación.

GRUPO 1 – Cereales, Leguminosas y Derivados
Este grupo comprende los cereales (trigo, maíz, arroz, cebada, avena, centeno),las leguminosas (arvejas secas, habas secas, garbanzos, soya, porotos, lentejas etc.) y sus derivados (harina de trigo, sémola, féculas, polenta, tapioca, gofio, panes, bizcochos, galletas, galletitas, pastas de todo tipo).
Se destaca la importancia de este grupo como fuente energética y de proteínas. Se estimula la combinación adecuada de distintos tipos de alimentos dentro del grupo para aumentar el valor biológico de las proteínas de la mezcla. Además, las leguminosas, los cereales integrales y sus derivados son una fuente importante de fibra dietética.

GRUPO 2 – Verduras y Frutas
Este grupo está conformado por una gran variedad de alimentos con composición química diferente lo que permite agruparlos de la siguiente manera

• Apio, acelga, berenjena, berro, brócoli, cebolla, coliflor, escarola, espárrago,espinaca, lechuga, hinojo, morrón, nabo, nabiza, pepino, rabanito, radicha, radicheta, repollo, repollito de Bruselas, tomate y zapallito.
Son alimentos que aportan poca energía debido a su bajo contenido en hidratos de carbono, adquieren importancia por ser ricos en fibra, vitaminas y minerales. Su consumo es libre, esto significa que la población puede consumir las cantidades que desee y tolere de los mismos.

• Alcaucil, arveja fresca, boniato, chaucha, choclo, haba fresca, hongo fresco,palmito, palta, papa, puerro, remolacha, zanahoria y zapallo.
De mayor contenido en hidratos de carbono y aporte de energía por lo que su consumo será acorde a las porciones establecidas. Se agrega a este grupo la palta, también de mayor valor calórico, pero ello debido a su mayor tenor graso. Son fuente importante de fibra alimentaria, vitaminas y minerales.

• Ananá, banana, bergamota, cereza, ciruela, damasco, durazno, frutilla, granada,higo, kaki, kinoto, kiwi, limón, mandarina, manzana, melón, membrillo, naranja, pelón, pera, pomelo, sandía, uva.
Las frutas pueden consumirse frescas, desecadas, deshidratadas o enlatadas, de acuerdo con las porciones establecidas. Son fuente importante de fibra dietética, vitaminas y minerales. El bajo consumo aparente detectado en nuestra población de verduras y frutas, los efectos demostrados en la prevención de distintas enfermedades que tienen sus componentes y el aporte de fibra, vitamina C y vitamina A (sobre todos las verduras color verde y amarillo intenso) fundamentan la importancia de este grupo en la alimentación.

GRUPO 3 – Leche, Yogures y Quesos

Este grupo incluye las leches fluidas y en polvo enteras, semidescremadas y descremadas, yogures de todo tipo y otras leches fermentadas, los quesos de pasta blanda, semidura y dura de cualquier tenor graso y tiempo de maduración, derivados de diferentes tipos de leche. Es un grupo esencialmente proveedor de proteínas de elevada calidad biológica y la fuente más importante de calcio en la alimentación. Los quesos en general, son de alto contenido graso por lo que debe moderarse su consumo, ya que se trata de grasas saturadas y de elevado contenido de sal.

GRUPO 4 – Carnes, Derivados y Huevos

Este grupo comprende las carnes de vaca, cerdo, cordero, oveja, aves silvestres y de corral, caballo, conejo, mulita, carpincho, animales de caza en general, las vísceras o menudencias (mondongo, hígado, riñón, lengua, chinchulines, molleja etc.), embutidos y fiambres.
También los pescados de río, laguna y mar, crustáceos, moluscos y otros frutos del mar. Todos estos productos se consideran en estado fresco o conservado a través de diferentes métodos (salado, ahumado, deshidratado, congelado, enlatado).
También integran el grupo los huevos de todos tipos de ave, frescos o deshidratados.
Dado la disponibilidad de estos alimentos en el país, el acceso a los mismos, tanto en áreas urbanas como rurales y el hábito de consumo en la población, este grupo representa una fuente importante de proteínas de elevado valor biológico y de hierro de alta biodisponibilidad. La mayor parte de estos alimentos son de alto contenido en grasas saturadas y colesterol, por lo que su consumo debe ser altamente controlado.


GRUPO 5 – Azúcares y Dulces

Este grupo de alimentos comprende el azúcar, miel, dulces y mermeladas defrutas, dulce de leche y golosinas.
Se indican cantidades muy limitadas, por su alto contenido en azúcares simples.

GRUPO 6 – Grasas, Aceites, Frutas secas, Semillas Oleaginosas y Chocolate

En este grupo se incluyen la grasa vacuna, grasa de cerdo, manteca, margarina, aceites vegetales (arroz, girasol, oliva, maíz, pepita de uva y soya), frutas secas (almendra,avellana, castaña, castaña de cajú, nueces varias), semillas oleaginosas (girasol, lino,zapallo, sésamo) y chocolate. Debido al alto consumo de grasas detectado en la población,se recomiendan cantidades muy limitadas de estos alimentos.

AGUA

El agua es un nutriente fundamental, que forma parte de la inmensa mayoría de los alimentos que se consumen. Pero además es importante consumir agua diariamente como bebida.

Licenciada en Nutrición Karla Alvarez
















No hay comentarios:

Publicar un comentario